Reflexiono sobre la base de mis experiencias e ideas que se construyen con el tiempo. Me cuestiono quién soy, a diario. Soy un poeta errante que se permite sentir sus heridas y sus desvaríos. Escribo para superar miedos y en la escritura he hallado la terapia adecuada. No puedo decir, con esta voz rota, aquello que duele, que arde como fuego; por eso escogí el camino del anonimato y en este me supe seguro, libre para vivir, para amarme sin culpa, sin comparaciones absurdas. Me escogí en cada palabra, intentando vislumbrar senderos luminosos, porque difícil es transitar en la sombra sin tropezar de nuevo. Encontré el amor propio y con él la posibilidad de vivir sin la mordaza del pasado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario